Instrucciones de colocación de Loose Lay (PDF)
Instrucciones de colocación de Loose Lay
Antes de utilizar el producto, debe estar convencido de su buen estado, puesto que no podrá reclamarse posteriormente por la mercancía que ya haya sido cortada o colocada.
Nuestros pavimentos de diseño se someten a un exhaustivo control de calidad con el que se garantiza un alto estándar de calidad. No obstante, si contra todo pronóstico se constataran problemas de material durante las obras, se debería dar parte de los mismos antes de cortar y colocar el producto. Las deficiencias perceptibles (p. ej., diferencias de color, diferencias de espesor, fallos de superficie, insuficiente precisión de ajuste, etc.) ya no podrán ser admitidas después de la colocación. Si se emplean varios paquetes de pavimento decorativo, deberá comprobarse la homogeneidad de la partida antes del corte y de la colocación. A la hora de realizar el pedido, es imprescindible señalar que se trata de una entrega de igual color y partida. Para la colocación de nuestros pavimentos de diseño, son válidas las normas y disposiciones nacionales, especificaciones técnicas, así como las reglas reconocidas del sector:
- La ejecución de trabajos de revestimiento de suelos se considera una obra a los efectos de la Ley alemana sobre contratos de obras en el sector de la construcción (VOB) conforme a la ley VOB Parte C DIN 18365 «Trabajos de revestimiento de suelos».
- Las reglas técnicas DIN 18560 de requisitos mínimos de los pavimentos, especialmente en Alemania, las siguientes: Ficha de práctica de la Federación de Pavimentos y Revestimientos (BEB) «Evaluación y preparación de suelos, colocación de revestimientos elásticos y textiles» / DIN 18202 «Tolerancias de pavimentos» / Ficha de práctica de la Asociación de la Industria de Saneamiento, Calefacción y Climatización (ZV): «Coordinación de interfaces en construcciones de suelos radiantes»
Suelo
Antes de elegir el pavimento adecuado para el suelo, es indispensable conocer in situ el tipo de uso previsto y el tipo de suelo existente a fin de elegir el pavimento correcto e idóneo. El suelo debe estar limpio, bien seco y sin polvo ni fisuras, así como ser plano y lo suficientemente resistente. El instalador debe notificar sus dudas especialmente cuando no se cumplan estas condiciones. Además, también serán motivo de duda: superficie del suelo no suficientemente firme o demasiado porosa o rugosa | Suciedad del suelo, p. ej., por aceite, cera, pintura, etc. | Altitud errónea de la superficie del suelo en relación con la altitud de los componentes adyacentes | Falta de sobrante de las tiras de aislamiento de los bordes | Falta de marcas de puntos de medición en construcciones de suelos radiantes | Falta de plan para uniones (fuente: Comentario sobre la norma DIN 18365 Trabajos de revestimientos de suelos). Asimismo, también hay que procurar la temperatura adecuada del suelo y la temperatura ambiente adecuada.
Cuando se coloque una calefacción de suelo radiante, debe existir el correspondiente protocolo de calentamiento para la preparación del suelo de cara a la posterior colocación. Para ello, además hay que tener en cuenta la norma EN 1264-2 (Sistemas y componentes de calefacción de suelo radiante). En caso de calefacción de suelo radiante, las temperaturas del suelo deberán estar entre 18 °C y 22 °C. En los meses de invierno, la calefacción de suelo radiante debería funcionar a una temperatura inferior al menos 72 horas antes de la colocación, durante la misma, y 72 horas después de la colocación como mínimo (ver Temperaturas de superficie) Los cambios de temperatura ostensibles o rápidos pueden provocar imperfecciones o diferencias de unión.
En caso de irregularidades y para facilitar una aspiración uniforme del suelo, debe aplicarse una capa de masa compensadora adecuada con el grosor suficiente mediante una técnica con rasqueta (DIN 18365). En este caso, es imprescindible seguir las indicaciones de los proveedores de material auxiliar de construcción.
Siempre se recomienda la aplicación de una imprimación en suelos minerales para fijar polvo y pequeños elementos, con lo que se logra una fijación permanente al suelo. Algunos suelos aptos son los pavimentos existentes bien adheridos como el PVC, el linóleo, las baldosas de piedra, el parquet o las placas metálicas. Deberá haber suficiente adherencia en el pavimento antiguo. Los suelos deberán estar libres de residuos (suciedad o productos de limpieza). Se deberán cumplir además los requisitos de la norma DIN 18202 (tolerancias en la construcción de edificios). Puesto que los pavimentos decorativos son suelos estancos al vapor, la humedad residual del suelo adquiere especial importancia. Se deberá realizar la medición correspondiente.
Antes de la colocación de los pavimentos decorativos, debe medirse la sala de forma pertinente y distribuir el espacio en cuanto a la dirección de colocación y el comienzo de la colocación. En general, recomendamos mezclar un mínimo de 2 a 3 paquetes entre ellos para lograr un aspecto de colocación natural. De este modo, debe garantizarse que las lamas tengan un bisel de encaje de uniones suficiente (mín. 30 cm). Debido a las oscilaciones térmicas, siempre debe mantenerse una distancia en el perímetro (aprox. de 5 a 10 mm) para evitar que se produzcan imperfecciones por la dilatación del pavimento, así como deformaciones innecesarias por recalcado.
Los elementos del suelo se deberán fijar con ayuda de una cinta adhesiva de PVC por todo el borde. En la colocación de los elementos, se procurará que las lamas o baldosas se coloquen encajadas entre sí herméticamente y sin tensión. El suelo deberá apisonarse directamente tras la colocación, para evitar que quede aire atrapado por debajo de las lamas o baldosas.
Al colocar los elementos en una fijación, se procurará que las lamas o baldosas queden encajadas entre sí herméticamente y sin tensión. A continuación, se presionarán contra el lecho de adhesivo semihúmedo con un apisonador adecuado. Para ello, recomendamos un rodillo de presión manual. Para cortar a medida los elementos del pavimento, se recomienda realizar marcas en la superficie/capa de uso por medio de una cuchilla recta/trapezoidal. A continuación, los elementos del pavimento se separan doblándolos «hacia atrás» y, en caso necesario, repasando con la cuchilla. En zonas adyacentes a salas húmedas, puertas de entrada y salida, así como zonas similares, los comienzos de corte del pavimento deben sellarse con un sellante apropiado.
Se deberán seguir los siguientes métodos de colocación según los m²
De 16 m² a 64 m²: Franjas de 10 cm de ancho con cola de dispersión / fijador en el borde de la superficie
Más de 64 m²: Rejilla adicional con fijador (4 m x 4 m) o rodillo adhesivo como fijación
Condiciones climáticas de la sala
El pavimento del suelo debe adaptarse a la temperatura ambiente, por lo que para aclimatarse deberá dejarse al menos 24 horas en el lugar de instalación antes de la colocación. Para la colocación, la temperatura ambiente no debe ser inferior a 18 °C, mientras que la temperatura del suelo no debe ser inferior a 15 °C ni superar los 25 °C. Para que los respectivos materiales de colocación funcionen, la humedad relativa del aire debe estar entre > 40 % y < 65 %, mientras que para los materiales sensibles a la humedad (p. ej., materiales de colocación o dispersión), no debe superar el 65 %. Las condiciones climáticas deben mantenerse al menos 48 horas antes de la colocación, durante la misma, e igualmente otras 72 horas como mínimo después de la colocación. Progresivamente, se irán aumentando las diferencias de temperatura ambiente en el marco de las condiciones climáticas habituales de la sala. Hay que asegurarse que durante la aclimatación, así como durante la fase de endurecimiento del adhesivo, se mantienen las mismas condiciones climáticas de la sala. Durante la fase de aclimatación solo deben colocarse un máximo de 4 - 5 paquetes uno encima del otro y con distancia entre ellos.
Nuestros revestimientos están acabados con un tratamiento de poliuretano muy resistente. Este acabado de protección sirve, entre otras cosas, como protección durante el transporte, protección frente a los daños, así como también evita la penetración de suciedad o sustancias que forman manchas durante la fase de construcción y posteriormente.
Tras la instalación, debe realizarse una limpieza de final de obra. La limpieza de mantenimiento puede realizarse con una escoba, una aspiradora o un trapo húmedo. En caso de suciedad incrustada, utilice uno de los productos limpiadores de poliuretano que recomendamos en nuestras recomendaciones de limpieza y mantenimiento.
Todos los comienzos de corte del pavimento junto a paredes, elementos de apertura y perfiles no se efectuarán por “presión” a fin de evitar deformaciones del pavimento en caso de posteriores cambios dimensionales específicos del material.
Para cortar a medida los elementos del pavimento se recomienda marcar en la superficie/capa de uso sirviéndose de una cuchilla recta/trapezoidal. A continuación, los elementos del pavimento se separan doblándolos “hacia atrás” y, en caso necesario, repasando con la cuchilla. En zonas adyacentes a salas húmedas, puertas de entrada y salida, así como zonas similares, los comienzos de corte del pavimento han de sellarse utilizando un sellante apropiado.
Condiciones climáticas de la sala
El pavimento del suelo debe adaptarse a la temperatura ambiente, por lo que para aclimatarse deberá dejarse al menos 24 horas en el lugar de instalación antes de la colocación. Para la colocación, la temperatura ambiente no debe ser inferior a 18 °C, mientras que la temperatura del suelo no debe ser inferior a 15 °C ni superar los 25 °C. Las condiciones climáticas deben mantenerse al menos 48 horas antes de la colocación, durante la misma, e igualmente otras 72 horas como mínimo después de la colocación. Progresivamente, se irán aumentando las diferencias de temperatura ambiente en el marco de las condiciones climáticas habituales de la sala. Durante la fase de aclimatación solo deben colocarse un máximo de 4 - 5 paquetes uno encima del otro y con distancia entre ellos.
Nuestros revestimientos están acabados con un tratamiento de poliuretano muy resistente. Este acabado de protección sirve, entre otras cosas, como protección durante el transporte, protección frente a los daños, así como también evita la penetración de suciedad o sustancias que forman manchas durante la fase de construcción y posteriormente.
Tras la instalación, debe realizarse una limpieza de final de obra. La limpieza de mantenimiento puede realizarse con una escoba, una aspiradora o un trapo húmedo. En caso de suciedad incrustada, utilice uno de los productos limpiadores de poliuretano que recomendamos en nuestras recomendaciones de limpieza y mantenimiento.
Todas las sustancias que formen manchas o sean agresivas deben eliminarse inmediatamente de la superficie.